Reseña
En medio de su Bildungsroman particular, entre los movimientos estudiantiles y el estudio sobre qué significa el amor para autores como Platón o Sartre, se obsesionará con Juan, uno de sus profesores, pese a que él es más de diez años mayor. La chica más lista que conozco es una novela sobre la vergüenza, las complejidades del consentimiento en las relaciones atravesadas por la desigualdad y los límites del Me Too. Escrita como un tratado filosófico, indaga también en la amistad femenina en entornos masculinizados, la belleza del conocimiento, la ansiedad por forjarse una identidad y los claroscuros del compromiso político en la vida íntima. Tras el fenómeno literario de Los Escorpiones, que le valió el aplauso de los lectores y la crítica, y la comparación con autores tan brillantes y dispares como Marías, Cervantes, Enriquez, Foster Wallace, Bolaño o Houellebecq, Sara Barquinero, la escritora que ha puesto patas arriba el mercado literario con una experiencia de lectura que obsesiona, inquieta y te arrastra hasta el final Esquire, se consolida como la gran narradora de su generació La crítica ha dicho Mantiene la ambición literaria -si no la sobrepasa- del anterior libro. Acierta entrelazando las vivencias de la joven protagonista con breves pero muy certeras disquisiciones filosóficas. Ángel Mora, El Cultural Una novela desafiante en la que carga las tintas contra las hipocresías, abusos y bajezas procesales de la universidad. Eva Blanco Medina, Vogue Un relato atravesado por la inseguridad, las diferencias de clase, el cinismo y las pequeñas miserias cotidianas. Uno de los grandes aciertos de la autora es el tono, pues a pesar de la densidad de algunos temas, la escritura es ágil y atrapa. Marta Miguel, El Español Una denuncia en forma de novela a una realidad que todos sabemos que existe, pero nadie hace nada para evitarla. Marta Ruiz Espinel, El Generacional La novela de facultad que estábamos reclamando. ... Gracias, Sara Barquinero, por proporcionárnosla. Begoña Gómez Urzaiz, Amiga date cuenta Literatura de primera fila. Se puede leer de un tirón o despacio, subrayando. De las dos maneras duele un poco, que es exactamente como deben doler las buenas novelas. Ana María Olivares, Revista Cervantes Una novela tan beligerante en el comentario como insurgente en sus formas. ... Sara Barquinero se consolida como la gran narradora de su generación. Zenda