Reseña
La sola mención de su nombre ya provoca un estremecimiento Hermann Gring. El segundo hombre del Tercer Reich, jefe de la Luftwaffe, combatió junto al Barón Rojo en la Primera Guerra Mundial, creó la Gestapo, firmó la Solución Final, fue el mayor ladrón de arte del siglo xx... Y, sin embargo, Gring es mucho más que eso morfinómano, devoto esposo, patriota, golpista, dandi, empresario, asesino, cazador, bufón, ecologista, diplomático... Este Hermann G. es, así, una biografía novelada del personaje, tan anárquica como lúcida, en la que Ignacio del Valle nos presenta, además, una profunda reflexión sobre el nacionalsocialismo y la Segunda Guerra Mundial. Porque hablamos de una época, de una cosmovisión; incluso de una profunda historia de amor la de la del protagonista con Carin, que no es sino una vida de amor por un fantasma. Y es que, igual que la Ilíada o la guerra del Peloponeso, este relato perdurará para siempre el ascenso de unnazismo que, sin freno inhibitorio, se impulsa siempre hacia delante, y, una vez superados los límites convencionales, es difícil fijar otros suficientemente gloriosos o monstruosos, hasta cristalizar en los juicios de Núremberg. En palabras del propio Gring Yo no tengo conciencia, mi conciencia se llama Adolf Hitler. Una obra que nos refrescará la memoria a todos, ahora que van a cumplirse los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial.